Xcalacoco: el Brickell de Playa del Carmen


Hay un ejercicio que todo inversionista inmobiliario debería hacer al menos una vez: tomar un mapa de Miami de 1995 y buscar Brickell. Lo que encontrará es una zona que la ciudad ignoraba. Oficinas que se vaciaban a las seis de la tarde, antiguas mansiones subdivididas en cuartos de renta, calles sin vida nocturna y un frente de bahía espectacular que casi nadie aprovechaba. El metro cuadrado costaba una fracción de lo que costaba en Miami Beach.
Treinta años después, Brickell es el barrio residencial más denso de Estados Unidos al sur de Manhattan, el segundo polo de banca internacional del país y la dirección más deseada de Miami. Torres como Icon Brickell (2008) y megaproyectos como Brickell City Centre, una inversión de 1,050 millones de dólares inaugurada en 2016, convirtieron aquella zona olvidada en el epicentro del lujo urbano de Florida. Quien compró en Brickell en los noventa no compró un departamento: compró el futuro de una ciudad.
La pregunta que importa no es qué pasó en Brickell. Es dónde está ocurriendo lo mismo hoy.
Nuestra respuesta: en el norte costero de Playa del Carmen, en una franja de selva y arena blanca llamada Xcalacoco.
Los paralelismos son precisos. Como Brickell, Xcalacoco tiene el activo que no se puede fabricar: cercanía real al mar. Está del lado del mar de la Carretera Federal 307, a 600 metros de la playa. Como Brickell en los noventa, su precio por metro cuadrado todavía cotiza por debajo del centro consolidado de su propia ciudad. Y como Brickell en el momento del despegue, el capital institucional ya llegó: desarrolladores nacionales y europeos están construyendo en la zona proyectos de escala que hace cinco años parecían impensables, anclados por el corredor de lujo que abrió Corasol y por el nuevo distrito residencial que desarrolla TM Grupo Inmobiliario, la promotora española con 57 años de trayectoria y más de 25,000 viviendas entregadas junto al mar.
Brickell enseñó una lección que los mercados repiten una y otra vez: las ciudades costeras exitosas no crecen hacia cualquier lado; crecen hacia donde queda mar disponible. Playa del Carmen agotó su centro. La Quinta Avenida ya no tiene suelo. El crecimiento tomó la única dirección posible sobre la costa: el norte. Xcalacoco ya despertó, y las zonas que despiertan con esta combinación de geografía, capital y proyectos ancla no vuelven a dormirse.
La ventana de Brickell se cerró hace dos décadas. La de Xcalacoco está abierta hoy. Esa es toda la tesis.



Comentarios